martes, abril 16, 2024

Esther Acebo: Más allá de La Casa de Papel

En esta entrevista exclusiva con la versátil actriz española Esther Acebo, exploramos su impactante éxito con el fenómeno  «La Casa de Papel» interpretando a Mónica Gaztambide, mejor conocida como “Estocolmo” en la serie popularizada mundialmente a través de Netflix.

Además, nos cuenta de su regreso triunfal al teatro con la obra «Una cuestión de formas» que se estrena el próximo 4 de abril en el Infanta Isabel de la ciudad de Madrid y sus impresiones sobre su primera visita a Venezuela por la apertura de la nueva tienda de Porcelanosa en Caracas, marca de la cual es embajadora internacional. 

Esther Acebo nos abre las puertas de su mundo, con una sinceridad conmovedora y una perspectiva reflexiva, nos lleva en un viaje a través de su vida y carrera, revelando sus múltiples facetas: la actriz comprometida, la madre amorosa y la mujer determinada que sigue desafiando fronteras y rompiendo barreras en la industria del entretenimiento.

¿Cómo fue tu proceso de audición para el papel de Mónica Gaztambide en La Casa de Papel? 

– Cuando llega a mí el proyecto de la Casa de Papel, es verdad que fue superemocionante para mí, porque yo llevaba mucho tiempo trabajando en cosas de teatro (…) Yo me acuerdo de leer el texto con mi representante y yo decía… Es rara, ¿no? Porque los nombres son como extraños, ¿no? Como que… como que Denver ¿qué es esto? ¿Y por qué yo soy la única que tiene un nombre normal? Porque yo soy Mónica, ¿qué es esto? No entiendo nada. Y me acuerdo de hacer aquella prueba y salir pensando, ha salido bastante bien.

Pero claro, era un proyecto de gran envergadura, aunque yo todavía no lo sabía. Tardaron mucho tiempo, hicieron muchas pruebas, y, como casi dos meses después, estaba yo de viaje con mis amigas cuando recibí la llamada maravillosa. Bueno, después hice dos pruebas más. Yo creo que hice tres o cuatro en total. Me dijeron que había salido el proyecto y para mí fue como un regalo, aun sin saber el regalo que era. A partir de ahí fue alucinar cada vez un poco más de cómo iba creciendo (…) ni soñábamos que pudiera tener una envergadura tan grande, que años después yo de repente esté en Venezuela invitada gracias a esto. O sea, es que es una fantasía.

Esther Acebo, Casa de Papel
Esther Acebo interpretó a Mónica Gaztambide (Estocolmo) en La Casa de Papel. Su personaje mantiene una relación romántica con Denver, interpretado por Jaime Lorente.

La Casa de Papel se convirtió en un fenómeno ¿Cómo afectó esa popularidad?, Más de cuatro años después de su estreno, ¿Cuáles son tus pensamientos y sentimientos?

– Es verdad que en el momento que le pones un poquito de tiempo, puedes verlo como con cierta distancia, para poder valorar un poco mejor, porque, cuando estás metida en el huracán, tampoco eres 100% consciente de hasta qué punto es una maquinaria muy, muy grande. Cuando nos preguntaban, es que sois parte de un fenómeno. Y yo decía… ¿Fenómeno?, es una palabra que parecía como una cosa muy grande, muy desconocida. Ahora te empiezas a dar cuenta que realmente, abrió además, muchas puertas de cara a la ficción española, que de repente se han empezado también a consumir otros productos gracias a, bueno, a algunos que ya se fueron iniciando, La Casa de Papel y otros tantos. 

Recientemente, has regresado al teatro con «Una cuestión de formas». ¿Cómo ha sido esta experiencia para ti?

– Pues, es una maravilla porque yo tenía como muchas ganas, tenía ahí como la espinita, porque cuando estábamos rodando La Casa de Papel era como el imposible compatibilizar todas las cosas, y yo, tengo muchas ganas de hacer teatro. Entonces llegó a mis manos este texto que me pareció una cosa increíble, porque es verdad que lo han querido denominar cruel comedia, porque es aparentemente una comedia romántica, pero tiene un trasfondo superinteresante, que tiene mucho que ver, nos guste o no, con muchos temas muy actuales y, además, muy especialmente el personaje que voy a encarnar lo he recogido con unas ganas inmensas. Por eso, claro, mi visita a Caracas va a ser así de cortita, porque, tengo que volver a mis ensayos que estamos a punto de estrenar, estaremos en el Infanta Isabel en Madrid un mes, y luego, bueno, pues ojalá que podamos girar con la obra de teatro. 

A lo largo de tu carrera, has transitado entre la televisión, el cine y el teatro. ¿En cuál de estos medios te sientes más cómoda o realizada como actriz?

– Cada vez que me lo preguntan digo, ¡Ay, Dios mío, no sé! Hay una cosa con el teatro que es mágico, pero es lo que llevó más tiempo sin hacer y estoy con un poquito de susto de cara al estreno. Cuando algo te apetece mucho y te apasiona mucho, es cuando da casi más respeto. Es que yo no sé si sabría elegir, ¿eh? O sea, obviamente me encuentro más cómoda trabajando como actriz que, por ejemplo, como presentadora. 

Es que también me divierto un montón. Soy una disfrutona, lo que hago decido hacerlo disfrutándolo, porque si no, ¿para qué? 

Pero bueno, sí, la ficción es lo que más me apetece. Y si entre audiovisual y teatro, ahora mismo es que no puedo elegir, tengo el corazón dividido.

¿Qué tanto consideras que hay de Esther Acebo en Estocolmo y viceversa?

– Yo creo que al final se comparte mucho, y, además, cuando estás tanto tiempo con un personaje hay cosas como que te llevas, que le aportas y que te dan a ti. Hay una cosa que aprendí muchísimo con el personaje, que yo decía «con lo apocada y lo pequeñita que parece es una mujer supervaliente«. Porque yo creo que cualquier mujer en una situación como esa habría salido huyendo, como hizo el personaje de Arturo Román, y yo digo, son las bajas pasiones, pero en realidad cualquiera en esa situación habríamos hecho un «Arturo Román», huyendo sin ningún tipo de dignidad. Entonces, yo recojo como mucha valentía.

Y es una cosa que me ha quedado un poco también para mí, porque sí que es verdad que, gracias a este proyecto y a todas las aventuras maravillosas que han venido después. Hay momentos que son increíbles, pero hay momentos que también requieren mucho valor, porque da mucho vértigo enfrentarse de repente a entrar en un sitio en el que hay no sé cuántos miles de personas, o un proyecto nuevo de ficción en el que ya te conocen de otro, entonces ya te tienen puesta con una idea preconcebida que puede estar más o menos cerca de quién tú eres. Entonces a veces hay que hacer un ejercicio de valor y de empuje.

Dar la bienvenida a tu primera hija fue un momento trascendental en tu vida. ¿Cómo ha cambiado la maternidad tu visión del mundo y tu carrera?

– Sí, creo que te da una vuelta, así un revolcón. Como de ola contra el suelo, que te hace como quitarte muchas cosas y te va poniendo otras por el camino. No sé dónde leí que es como que la maternidad te destruye tanto que te reconstruye mucho más fuerte. Es verdad que hay momentos en los que estás, pues como hablábamos antes de este fenómeno, que cuando estás inmersa hay momentos que son difíciles, y yo soy muy partidaria de hablar con honestidad de esto, porque yo a día de hoy diría que es lo más increíble que he hecho en mi vida, tener a mi peque.

Esther Acebo
La hija de Esther Acebo y Diego Martire, se llama Sol y ya tiene 2 años. Fotografía: Josué Aparicio.

Pero no está exento de momentos que son difíciles y que son duros, y que además somos generaciones que queremos apostar por una maternidad consciente, presente, respetuosa. Pero yo, Esther, mujer profesional, actriz, apasionada por lo que hace, no ha desaparecido, también está. Entonces, es como un pequeño baile para ir combinando todas las partes, aceptando también que no todo el rato puedo ser perfecta en todas las partes. Y que, de pronto, pues bueno, mira, este proyecto igual no lo voy a coger porque me supondría un viaje muy largo, o porque no podría estar presente y prefiero pensar que ahora es también este momento, y que dentro de un año, igual sí.

Esther Acebo, Casa de Papel
Esther Acebo regresa este 4 de abril al teatro Infanta Isabel con su obra «Una Cuestión de Formas».Fotografía: Josué Aparicio.

Sabemos que este es un viaje exprés a Venezuela, que acabas de llegar. Pero, ¿cuáles son tus impresiones sobre el país? ¿Desayunaste y te comiste una arepa? ¿Qué te pareció? ¿Ya la habías probado? 

– ¡Qué delicia! Me ha parecido una cosa buenísima. Como tengo tan poquitas horas y es un viaje tan exprés, quiero aprovechar al máximo. Y en realidad lo único que puedo decir tiene que ver con la gente. Tengo una sensación como de acogida y hospitalidad tan increíble que es como «¡jo!, qué maravilla»

¿Cómo esperas que el legado de Esther Acebo inspire a las futuras generaciones?

– A raíz de La Casa de Papel, te preguntan cosas acerca del éxito, y esta es una cosa que me ha llevado a reflexionar un montón de veces. Es como ¿qué es el éxito? Porque es verdad que rodando La Casa de Papel, que ha sido el proyecto más grande en el que yo he podido estar, sí que había momentos que eran tan duros, tan difíciles y con tanto cansancio, tanto estrés, tanta presión, que yo no sentía que estuviese en modo disfrute. Y ahora de verdad que me lo pongo como objetivo absoluto de cada cosa que hago. Y no sé, ojalá transmitir un poco eso.

Ojalá pudiéramos quitarnos un poquito de esas cosas que nos pesan, ¿no? De la culpa, la exigencia, como esa especie de ansiedad que tenemos de hacer tanta cosa y todo tan deprisa, y nos parásemos todos un poco más a disfrutar, ya sea de una obra de teatro, de una entrevista o de un paseo por el campo.

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