“No me quiero ir de aquí”: Así se vive la residencia de Bad Bunny en Puerto Rico

No me quiero ir de aquí” —la residencia de Bad Bunny— comenzó en Puerto Rico este 11 de julio, en lo que ya promete convertirse en la máxima proyección cultural y musical en la historia reciente de la isla. Durante sus primeros tres días, el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot recibió a cerca de 50 mil personas sin incidentes, demostrando una organización impecable y un entusiasmo inigualable.

La emoción se ha apoderado del país caribeño. Durante esta etapa, el artista se ha consolidado como portavoz de sus raíces, su cultura y su gente, otorgando mayor visibilidad a la isla mientras destaca algunos de los problemas que viven actualmente.

Para Bad Bunny, esta residencia tiene un valor especial. Como prueba, escribió una nueva canción, Alambre de PúA, con la que inicia sus conciertos en Puerto Rico.

 Según Noah Assad, representante del artista, era “imposible” comenzar una gira sobre Debí Tirar Más Fotos sin que la primera parada fuese en su tierra natal. “Teníamos que presentárselo primero a su gente”, expresó a CNN.

Mientras avanzan las fechas de la residencia de Bad Bunny, en las redes sociales se inundan de imágenes, clips y comentarios sobre una experiencia que trasciende el espectáculo. A continuación, recopilamos todo lo que se sabe: el impacto cultural en la isla, el setlist y lo que sigue para su gira mundial.

Residencia de Bad Bunny: Una experiencia diseñada para Puerto Rico

De acuerdo con asistentes y fans en la red social X (antes Twitter), los shows duran más de tres horas y cuentan con dos escenarios, efectos especiales y un concepto completamente adaptado a la identidad puertorriqueña. El espectáculo incluye reggaetón, salsa, acústicos y elementos de producción que han sido parte esencial de sus giras internacionales.

Entre los montajes más comentados destacan una réplica de la zona montañosa boricua y la icónica casa rosada en el centro de la arena. Durante su residencia, Bad Bunny hace referencias constantes a la cultura de la isla, no solo a través de las letras, sino también de su vestuario. Ha sido visto con el histórico traje de jíbaro: camisa blanca, pantalones de lienzo y sombrero de palma.

«Estamos tratando de seguir la naturaleza del álbum y preservar las tradiciones puertorriqueñas en todos los aspectos de lo que hagamos» explicó el cantante en su momento a Variety.

En esta residencia de Bad Bunny, también han participado artistas invitados como LeBron James en la noche inaugural del 11 de julio. Además, figuras como RaiNao, Jhayco, Pedro Capó, Jowell & Randy, Chuwi y Los Pleneros de la Cresta han compartido el escenario.

Setlist del «No me quiero ir de aquí» de Bad Bunny

La selección musical incluye aproximadamente 30 canciones por noche, adaptadas según los artistas invitados. Entre los temas fijos están:

Alambre de PúA, KETU TeCRÉ, El CLúB, La Santa, PIToRRO DE COCO, El Apagón, WELITA, BOKéTE, Si Estuviésemos Juntos, Solo de Mí, NI BIEN NI MAL, Amorfoda, TURiSTA, NUEVAYoL, PERFuMITO NUEVO, Tití Me Preguntó, Neverita, Si Veo a Tú Mamá, La Romana, La Jumpa, VOY A LLeVARTE PA PR, Me Porto Bonito, No Me Conoce – Remix, Bichiyal, PERRO NEGRO.

También, Yo Perreo Sola, Efecto, Safaera, VeLDÁ, EoO, CAFé CON RON, LO QUE LE PASÓ A HAWAii, Callaita, DtMF, LA MuDANZA.

Un impulso económico sin precedentes

El Coliseo José Miguel Agrelot será sede de un total de 30 funciones entre el 11 de julio y el 14 de septiembre. Las primeras 9 están reservadas exclusivamente para residentes de la isla. Mientras tanto, el resto existen para invitar a los fans del cantante a la isla y que puedan descubrir su cultura.

Se estima que la residencia de Bad Bunny atraerá a más de medio millón de asistentes, algo nunca antes visto en la isla. De acuerdo con la BBC, con más de 400.000 boletos vendidos —tres cuartas partes en solo cuatro horas— este ciclo podría generar un impacto económico de hasta 200 millones de dólares.

El turismo en Puerto Rico ha crecido significativamente durante julio, agosto y septiembre, meses tradicionalmente afectados por la temporada de huracanes. Discover Puerto Rico registra de que unas 34 hospederías han vendido 37.000 noches de hotel.

«Con más de 400.000 boletos vendidos, cerca de tres cuartos de ellos en solo cuatro horas, el ciclo de conciertos, titulados «No me quiero ir de aquí», podría generar un impacto aproximado a los US$200 millones para la economía local» explicó la BBC en un artículo reciente.

Celebración dentro y fuera del coliseo

Fuera del recinto, se vive un ambiente de fiesta: música en vivo, venta de mercancía temática, comida local y actividades culturales como dominó, ‘picas de caballitos’ y venta de pavas, el tradicional sombrero jíbaro. Según El Universo, el evento se percibe como una celebración colectiva sin comparación.

El coliseo ha adaptado incluso su oferta gastronómica. Con un menú criollo diseñado especialmente para estas fechas, elaborado con productos y empresas locales. Los platos contienen adaptaciones de recetas como alcapurrias, bacalaítos, croquetas de arroz con gandules y hamburguesas con plátano maduro se han convertido en favoritos.

De hecho, El Nuevo Día reportó que los puestos de comida agotaron su inventario los días viernes y sábado.

La gira de Bad Bunny continúa

Una vez finalice con su residencia, Bad Bunny continuará con su gira internacional de Debí Tirar Más Fotos, con paradas en República Dominicana, México, Costa Rica, Colombia, Perú, Argentina, Brasil, Australia, Japón, España, Francia, Alemania, Italia y otros destinos confirmados.

Hasta los momentos, no se han anunciado fechas para Estados Unidos. Al ser cuestionado por Variety sobre por qué su gira no contaba con estas paradas, el intérprete respondió que «no era necesario«, ya que «sus fans estadounidenses ya han tenido varias oportunidades de verlo«.

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