Paul Thomas Anderson vuelve a sacudir la pantalla grande con One battle after another (Una batalla tras otra), un híbrido feroz entre sátira política, persecuciones alucinantes y una mirada íntima sobre los vínculos familiares. Una película ambiciosa donde lo personal y lo colectivo se entrelazan en una puesta en escena de vértigo. Esta vez, PTA no da sermones: aborda radicalismo, migración y maternidad, alternando caos y un humor absurdo, que genera risas nerviosas y subraya lo insólito del ser humano.
One battle after another
La historia sigue a Bob «Ghetto» Ferguson (Leonardo DiCaprio), un padre marcado por un pasado militante, y a Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor), una mujer revolucionaria cuyo legado impacta en la vida de su hija Willa (Chase Infiniti). Desde esta tríada se despliega un mosaico de tensiones, siempre bajo la lente irónica y tierna del director de clásicos como Boogie Nights, Magnolia y There Will Be Blood.
El reparto no falla ni un cartucho. DiCaprio es sensacional como un hombre paranoico y vulnerable, al que imprime un humor físico que te desarma con cada gesto. Teyana Taylor se roba cada escena: su Perfidia es magnética, electrizante y tan intensa que no puedes apartar la mirada. Benicio del Toro hipnotiza con una serenidad cargada de sabiduría callejera. Sean Penn encarna un antagonista grotesco pero inquietantemente humano. Regina Hall ilumina momentos decisivos. Y finalmente, Chase Infiniti debuta en el cine representando a una nueva generación de estrellas con un carisma irresistible.
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Visualmente, PTA rinde tributo a lo analógico: filmada en VistaVision, la película exhibe planos amplios y texturas que devuelven grandeza a la experiencia cinematográfica. Las persecuciones urbanas y automovilísticas están entre las secuencias más vibrantes y emocionantes del año. A ello se suma la exquisita partitura de Jonny Greenwood, que oscila entre notas inquietantes y silencios cargados de emoción que elevan cada escena.
El manifiesto final
El climax llega con una carta dirigida a Willa, pero que siente que nos habla a todos. Es un manifiesto sobre aprender de los errores, reinventar las luchas y mantener viva la esperanza. Un cierre urgente, optimista y profundamente transgeneracional.
En definitiva, One battle after another es el golpe maestro del cineasta Paul Thomas Anderson: ambicioso, épico y con mucho que decir. Un thriller con corazón, capaz de hacernos reír, incomodar, pensar y, sobre todo, sentir. ¡Viva la revolución… cinematográfica de PTA!
En cuanto a premios, One Battle After Another es candidata segura a Mejor Película y podría darle a PTA su primer Oscar en Mejor Dirección. Mientras que la nueva categoría Mejor Casting ya parece tener su nombre.
Por otro lado, Leonardo DiCaprio se encamina a recoger su segunda estatuilla dorada, Teyana Taylor va por la primera y Sean Penn podría sumar la tercera a su vitrina. Aunque Benicio del Toro sería otra gran apuesta a Mejor Actor de Reparto, y la trayectoria de Regina Hall podría abrirle la puerta a una merecida nominación.
La partitura de Jonny Greenwood es un contendiente fuerte en Mejor Banda Sonora, mientras que la edición y la fotografía destacan por su precisión y estilo, dejando al guion con una nominación inminente.
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