Un mes después del lanzamiento de LUX, su cuarto álbum de estudio, Rosalía estrena el videoclip de La Perla, que se convierte en el segundo visual del disco tras Berghain. Para la ocasión, la cantante española se reencuentra con Stillz, uno de sus directores de confianza, con quien ya firmó piezas como Tuya y Candy.
Videoclip de «La Perla»
Desde el primer segundo, el video de La Perla se siente como un manifiesto. Rosalía aparece vestida con un traje de esgrima completamente blanco, empuñando un florete y protegida por una malla. El blanco representa: pureza, vulnerabilidad, pero también defensa. Una estética que dialoga con la letra y con la idea central de la canción: blindarse emocionalmente frente a las “perlas” que hieren.
La narrativa salta entonces a un Lamborghini descapotable, donde la artista fuma con calma, mira al frente y conduce sin prisa. El detalle pasaría completamente desapercibido si no se conociera la afición de Rauw Alejandro por los coches. Incluso, el ex de Rosalía ha mostrado un auto deportivo de esta marca, muy similar al que aparece en La Perla.
El significado de los perros
Uno de los elementos más comentados del videoclip es la aparición de dos perros: un braco de Weimar albino, de ojos azul claro, y un dóberman de ojos marrones. Para parte del fandom, el primero podría aludir a Jeremy Allen White, expareja reciente de Rosalía, o incluso a C. Tangana, recordando el reportaje de ICON de 2021 donde el artista posó con un perro de esa misma raza. El dóberman, en cambio, ha sido interpretado como una referencia a Rauw Alejandro, quien aparece con un canino similar en el video de Vampiros, su tema en colaboración con Rosalía.
Otros interpretan a los perros como la dualidad. Blanco y negro. Luz y sombra. Amor y resentimiento. Una lectura que encaja perfectamente con el tono introspectivo de LUX.
Más guiños en La Perla
A lo largo del clip, la artista luce distintos estilismos pensados para el ataque y la protección: traje de esgrima, uniforme de hockey y hasta un cinturón de castidad, que muchos interpretan como una metáfora directa de blindaje emocional y autoprotección.
El hockey ocupa un lugar central. Rosalía patina en un estadio, deporte agresivo y de contacto, mientras canta versos como “red flag andante, tremendo desastre”. En redes, algunos seguidores han conectado este escenario con los rumores de la supuesta infidelidad de Rauw Alejandro descubierta por la cantante en un estadio de hockey. De ser así, el espacio funcionaría como una reapropiación simbólica del dolor; de no serlo, sigue operando como metáfora de choque, frialdad y resistencia.
La Perla también deja ver ecos de la era Motomami: Rosalía caminando por la calle, conduciendo, escuchando música y tomando un smoothie. Libre y dueña de su historia.
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